Inspirada en la conexión profunda entre la tierra y el océano. En el Perú, la roca ancestral y el mar inmenso dialogan desde siempre: uno guarda la memoria geológica del tiempo, el otro esculpe, pule y revela nuevas formas con cada ola.
A partir de esta dualidad, Clio desarrolla una propuesta de verano donde texturas, siluetas y colores evocan paisajes costeros y acantilados bañados por la marea. Tonos arena, tierras rojizas, turquesas y verdes crisocola trazan un puente entre el calor de la tierra y la frescura del mar.
Cada prenda es un fragmento de este territorio, combinando estructuras firmes con caídas fluidas que remiten a la erosión, el movimiento y la fuerza natural del paisaje peruano.
BRUMA celebra la belleza de lo sólido y lo líquido, un homenaje al paisaje peruano donde la tierra se viste de océano y el océano revela la belleza de la tierra.